miércoles, 2 de febrero de 2011

Triste.




Cuesta pensar en ti y no llorar
mirar atrás y recordar
tu sonrisa, que todo ilumina
que nos acompaña y nos guía
por tormentosos ríos y canales
de tristeza contenida.

Tristeza por no haberme despedido.
Tan solo en mis pensamientos tengo
un vano recuerdo de tus palabras mudas
que en mi mente se clavan  
como dardos que se le escapan
a un ser que entre ramas dormitaba.

Y aunque pocas fueron las veces que tu y yo hablamos
muchas las que te he llorado.
Porque Hermana Llanos
Cuantas risas nos has dado.

Hay personas sin las que no podemos vivir pero a las que hay que dejar.
Dedicado a la Hermana Llanos Martínez cuyo amor y simpatia no dejo a nadie indeferente . Gracias por todo. Jamás te olvidaremos.


domingo, 23 de enero de 2011

DESCONTROL

¿Hola?¿Hay alguien ahí?            
Un silencio invade la estancia, no sabes dónde.
Sigues gritando, pero tus gritos se ahogan en el vacío, miras a tu alrededor y no ves nada mas frio y estremecedor blanco. No paras de preguntarte donde estas, pero aunque muchas sean tus preguntas pocas son las respuestas que obtienes de la nada. El miedo te invade, comienzas a golpear las paredes, tus miedos aumentan cuando ves que ese pequeño habitáculo encoge por momentos. Sientes la necesidad de respirar hondo, pero te das cuenta de que por mucho que lo intentes algo te impide hacerlo; da igual de todas formas no lograras salir con vida de allí.  Corres de un lado a otro buscando una escapatoria pero no la encuentras.
 Realmente esto existe o es un producto de mi desbordante imaginación- te preguntas una y otra vez.
Te cansas y dejas de correr, te tumbas y dejas que tu imaginación fluya, de pronto una puerta se abre ante tus ojos. La cruzas, no hay diferencia de un lado al otro, pero piensas que si de la anterior habitación conseguiste escapar con la imaginación de esta podrás escapar del mismo modo. Vuelves a dar rienda suelta a tu imaginación y aparece una puerta un poco más pequeña que la anterior. Pasan horas y sigues sin salir de aquel lugar, miras a un lado y a otro solo ves una solución, la imaginación. Ya ni te esmeras en imaginar grandes cosas, tan solo con pensar en una puerta aparece y te deja paso. Cuantas más puertas abres, más pequeñas se van haciendo, pero tu continuas inventándolas, hasta que te encuentras con una que no eres capaz de traspasar. Te tumbas te concentras, pero no funciona, no sabes que hacer. Finalmente sufres una muerte cerebral a causa del poco oxigeno que hay. Ahora sí que no puedes hacer nada, estas muerta, nada puede salvarte, tan solo duermes, entonces en lo más profundo de tu ser, pides ayuda, ayuda a cualquier ente que pueda oír tus silenciosos gritos. No hay respuesta, desistes, ya nada puede salvarte, en un último intento rezas, pero aun así, dejas de sentir, definitivamente mueres. Pero algo sigue vivo dentro de ti.
Te despiertas horas después en una habitación aparentemente de hospital, un hombre vestido de blanco te mira con curiosidad, intentas girar la cabeza. Te sientes cansada, agotada y te duermes. Vuelves a abrir los ojos, miras a la derecha y ves a tu padre con cara de preocupación, al verte abriendo los ojos corre hacia a ti, te coge la mano cariñosamente, sientes como vuelca todo su ser en tu recuperación. Ya esta cariño, te repite una y otra vez. Balbuceas unas palabras que ni tú misma sabes que significan, las lagrimas recorren tus mejillas, el te las seca con suavidad, te besa la frente y te dice que descanses. Sin saber cómo te has vuelto a dormir.
Los días que sucedían a este no eran muy diferentes, no notabas mejoría, aunque en el fondo sabias que te ibas a mejorar en esos momentos solo podías desear tu muerte. Un día te despiertas empapada en sangre y oyes a los médicos decir:
- no confió en su recuperació.                                                                                                                                
 Se giran te miran y al verte sangrar uno de ellos, el más alto, grita:
-Preparad el quirófano ocho, ¡deprisa!
Te llevan a una sala y te ponen encima una luz cegadora.
-El bisturí-oyes decir al medico.
Le ves trabajar pero no sabes que te está haciendo, no se le ve entusiasmado pero tú no pierdes la esperanza, confías en el. Entonces le oyes decir:
- no podemos hacer nada.
Sientes como poco a poco, tienes mas y mas sueño. Oyes a uno gritar
-¡la perdemos!
 Luchas contra tu propia muerte.
-Se está estabilizando.- dice otro.
Esta vez has ganado la batalla, pero no sabes si la próxima vez tendrás tanta suerte. Estas de regreso en tu habitación, ves a tu padre y a tu madre llorando. Al verte salen corriendo hacia a ti. Te duermes de nuevo a causa del cansancio.
 A la mañana siguiente te sientes mucho mejor, ya puedes hablar, recuperas las esperanzas.
-Papa ¿Qué hago aquí?
-Te dispararon, cariño.-te mira con preocupación.
Entonces lo recuerdas todo, estabas en un banco cuando ocurrió, una banda de encapuchados entraron amenazantes en busca de dinero, ante la mirada de indiferencia de los cajeros disparan hacia arriba, una de las balas rebota y alcanza a la chica que tienes al lado, ella muere en el acto, te sientas e intentas hacerle la reanimación, no funciona. No sabes que hacer. Todo ha ocurrido muy deprisa, te ves cogida por uno de los atracadores, salís por la puerta, entonces los policías comienzan a disparar, notas una presión en la pierna, miras abajo y ves que sangra. Te han disparado. Gritas una y otra vez suplicándoles que no disparen, pero los disparos no cesan, te alcanza otra bala, esta vez en el estomago, gritas de dolor. Es entonces cuando ves la mirada de furia de uno de los civiles, no sabías quién era pero te imaginabas que era algún familiar de la chica muerta buscando venganza, corre hacia la policía, empuja a uno de ellos y se hace con su arma. Va a disparar.  Pero espera, te está apuntando a ti, no sabes que hacer, dios. Te ha dado en la cabeza pero no mueres, tan sólo quedas inconsciente.
Ahora te das cuenta, todo lo que habías sentido antes, la habitación que encoge, las puertas que salen de la imaginación, no eran más que un mundo paralelo que tu habías creado, para evadirte del dolor.
A la mañana siguiente te vuelven a meter en el quirófano, esta noche has sangrado mucho, sientes que esta vez es la definitiva. Tras muchas horas de operación y desesperación por parte de los médicos pierdes la esperanza definitivamente.
-Es imposible salvarla, ha perdido mucha sangre.-les oyes comentar.
Si hablan de ti, no te compadezcas de ti misma, intenta luchar.
-¡LA PERDEMOS, LA PERDEMOS!
Minutos después tu ritmo cardiaco ha descendido a una velocidad de vértigo.
-Hora de… -Fue lo último que oíste.
Descansa en paz querida.  
"No te compadezcas nunca de ti misma, vive todo con intensidad y lucha por vivir feliz en un mundo donde las injusticias ganan, donde hay países donde nos sobra y otros donde no nos llega, donde la nacionalidad importa más que la amistad y donde no se puede ser uno mismo por miedo al que dirán. Espero que algún tengamos todos los mismos derechos que algún día nos fueron arrebatados. "

Att: Helen Peinado©

miércoles, 19 de enero de 2011

RELATOS DE UNA VIDA SIN TI.


Cuando miras atrás, y ves que en todos tus recuerdos está presente, es cuando te das cuenta de lo que vale para ti, lo que es, lo que ha sido y lo que será siempre.  Quizá te suena raro, te lo explicare, nunca has sentido que alguien es el alfa y el omega de tu vida, que jamás nadie te marcara como te ha marcado él/ella, que cuando recuerdas los momentos felices sonríes inconscientemente, ese es tu amigo, tu amigo de verdad.
Un día íbamos mi mejor amiga Daniela y yo por la calle, cuando encontramos un pequeño cofre, en el había una oración escrita:
“Su contenido puede salvar el mundo o acabar con el”
No parábamos de preguntarnos, que sería lo que contenía:
-¡Ábrelo!
-No puedo, no sé cómo se abre esto.
-Trae que tú no sabes.
-¿Me está llamando inepta?
-Haces una montaña de un grano de arena.
-Ahora me llamas exagerada.
-Dios, a veces eres insoportable. Sabes odio cuando te pones así, no entiendo porque te dan esos venazos, y se te va la cabeza ¡ESTAS LOCA!
-Daniela, ¡Que te den!
-¡Uy….!
Nos miramos con furia, no podía creer que la que hasta hace un momento era mi mejor amiga por la que daría la vida acabara de decirme todo esto. No dijimos nada mas simplemente ella se levanto y se fue.
Pasaron semanas, meses, años, ella cambio de instituto y no fui capaz de dejar el rencor a un lado para despedirme de ella, al poco me entere de que su madre había muerto, pero tampoco tuve el valor de llamarla para darle el pésame, le ocurrieron una serie de acontecimientos sucedidos ha este en los años siguientes, pero como no yo seguía sin ser capaz de hablarle.
Diez i ocho años después el día de mi cumpleaños, mi hija pequeña descubrió el dichoso cofre, por el cual había perdido a la persona más importante de mi vida. La pequeña curiosa me miro y con seriedad me pregunto:
-Mama, ¿Qué es esto?
-Nada cariño, un simple cofre-se me llenaron los ojos de lagrimas- no te preocupes.
-Y mama ¿un simple cofre te hace llorar?
-Mas o menos.-No podía aguantarlo mas- tranquila, de verdad.
-Te crees que soy tonta, que tengo 8 años no 3. Cuéntamelo.-Se sentó en una silla y me cogió la mano cariñosamente-Confía en mí.
-Solo que me recuerda mucho a una amiga, nada más.
-¿Por qué no la llamas? Queda con ella, te sentirás mucho mejor, ya lo veras. Si quieres algo me llamas ¿vale? Te quiero. -sonrió y se giro.
-Daniela-la cogí por el hombro- gracias hija.
Volvió a sonreír, me abrazo y se fue.
Esa noche apenas pude dormir, no paraba de pensar en que habría pasado si yo le hubiera dado el cofre sin más. Ahora posiblemente seguiríamos siendo amigas, y la habría podido ayudar cuando murió su madre. Fui una tonta, destroce una amistad por un cofre, que no valía ni un duro.
A la mañana siguiente estuve buscando en mi agenda el numero de mis compañeros de clase para ver si alguien lo tenía, tras hacer unas 12 llamadas por fin encontré a alguien que sabia donde vivía y cuál era su número, así que fui a verla, creí oportuno que conociera a mi hija así que me la lleve conmigo, cubrí el cofre con un pañuelo de tela que me había regalado ella cuando éramos pequeñas y lo metí en el bolso.
Tardamos dos horas en llegar, la verdad es que parecía un barrio rico, lujosos chalets, ferraras aparcados en las puertas, en fin un barrio en el que no todo el mundo podría vivir. Llegue a su casa y toque el timbre.
Nos abrió la puerta una señora vestida denegro y blanco, creo que era la asistenta:
-Hola, vengo buscando a Daniela, Daniela Pérez.
-Si pase-nos acompaño a una sala de estar gigante, habían cuadros por todas partes y el silencio reinaba en la sala- Enseguida baja, ¿desean algo para tomar?
-No gracias.
-Yo sí, un té helado por favor.-Dijo mi hija con un toque pícaro.
-Enseguida.
Cuando la señora se hubo ido, todo se quedo como si de un velatorio se tratara.
Entonces apareció ella, no había cambiado nada, seguía igual de alta y con la misma expresión facial, que solía tener cuando iba a su casa a por ella, pero su expresión cambio cuando me vio. Puso cara de duda, pero no pareció molestarse por mi visita.
-Vaya, a quien tenemos aquí. Cuanto tiempo.
-Daniela, estas igual.
-Espero que eso sea un alago. Bueno puedo saber a qué se debe tu visita, no me mal interpretes, solo es que me sorprende que alguien que no me habla desde hace veinte años se presente en mi casa como si nada, tu ya me entiendes.
- Solo quería ver como estabas.
-¿Ahora? A buenas horas eh. Murieron mis padres uno detrás del otro, y no fuiste capaz de llamar a darme el pésame, y ahora así sin mas te presentas aquí y pretendes que… ¿Qué pretendes? ¿Arreglarlo?
-Si, o almenas intentarlo.
-Bueno quizá entonces podamos hablar como personas, al fin y al cabo en otra época fuimos amigas, o almenas eso creía yo, ¿lo éramos?
- Si.
-Entonces me puedes explicar ¿por qué no fuiste capaz de llamar ni una sola vez en tu vida para saber cómo estaba?, ¿no fuiste capaz de perdonarme jamás?
- Lo siento.
- Yo también lo siento, siento haber encontrado el cofre ese de los cojones, siento haberte considerado mi amiga incluso cuando tu pensabas que no lo éramos…
-Ha sido un error venir. Vámonos Daniela. (Refiriéndome a mi hija).
-Sabes que mas siento…-dijo mientras me iba- siento no haberte guardado rencor, siento haberte querido aun cuando murieron mis padres y no me diste ni el pésame, siento no haberme enfadado contigo cuando me fui del instituto y no te despediste, siento que aun habiendo pasado veinte años sin saber de ti, te sigo queriendo como el primer día, siento no haberme enfadado contigo, porque sabes quizá  si lo hubiera hecho sabría el por qué te pudiste olvidar nuestra amistad y el cómo pasaste de amarme a odiarme. Eso es lo que siento, ciento no odiarte tanto como me odias tú. Lo siento de veras.
- ¿Te crees que para mí fue fácil? Tú tampoco fuiste capaz de pedirme perdón por todo lo que me dijiste. Y aun así no ha habido un día en el que no me acordara de ti, sabes, y si he sido una cabrona y no he tenido valor para nada, pero tú tampoco has tenido valor para llamarme y decirme perdón.
-¿¡Para que!? No habría valido para nada.
-No tienes ni idea de por donde he pasado. Pero da igual ya nada vale nada. A por cierto-saque de el bolso el cofre- pensé que me ibas a perdona, pensé que podríamos haberlo abierto juntas, pero ya da igual.-se lo lance contra el suelo y me fui.
Pocos días después llamaron a mi puerta.
-Hola
-¿Puedo pasar?
-Pasa.
-El otro día cuando tiraste el cofre al suelo…
-Te rompí una baldosa, que quieres ¿te la pago?
-Se rompió el cofre, y vi lo que contenía.
-¿Que contenía?
-Míralo tu misma-me alargo la mano para que cogiera el sobre- es curioso. Léelo en voz alta.
Abrí el sobre, apenas unas palabras emborronadas cubrían el papel:
            “Todas las cosas son reemplazables, pero solo hay algo que nos completa, que nos hace ser personas,  y que por mucho que la esquivemos siempre perdura en el tiempo y es inmortal, LA AMISTAD. “
-Esto no significa nada para mí, vete de mi casa, por favor.
-Te quiero, lo sabes, ¿no?
No pude evitar abrazarla. Ya no había rencor en mi corazón. La quiero.
¡La amistad rompe con todo, se feliz, vive!
 DEDICADO A LA MEJOR AMIGA QUE HE TENIDO Y A LA QUE NUNCA LE PODRE AGRADECER LO SUFICIENTE TODO LO QUE HA HECHO POR MI. IRENE DOMINGUEZ, QUE LA VIDA TE DEVUELVA LO QUE POR MI CULPA TE HA SIDO ARREBATADO. TEQUIERO.
Att: Helen Peinado©
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

lunes, 17 de enero de 2011

Tu Historia.

Sientes mi respiracion en tu nuca, intentas girarte para besarme, peró yo no te dejo, te acaricio el pelo con suavidad, mi mano derecha se desliza suavemente por tu cuerpo desnudo.
Siento la necesidad de parar, no quiero hacerte daño, pero el deseo de que seas mio me supera, te cojo la mano con dulzura, aparto tu pelo enmarañado del cuello para poder besarlo, entonces lo siento, tus venas me susurran en un lenguage desconocido, tengo hacerlo, intento apartarme, pero no logro conseguirlo, te clavo los colmillos, empieza a brotar sangre, tan caliente, dios intento parar pero es demasiado tarde, tu cuerpo inerte yace sobre mi cual angel caido del cielo. Ya no puedo hacer nada por ti, ¿o si?, me hago una pequeña incision en la muñeca  y la junto con tu boca, se que me odiaras toda la vida por esto, pero me importas demasiado como para alejarte de mi vida.
Han pasado 2 horas, te levantas y me ves tirada en el suelo, no sabes que me pasa, entonces te das cuenta, he bebido de tu sangre, sangre de la alianza de Dios, sangre de un Arcangel. Ahora recuerdas que jamas me dijistes quien eras, ahora recuerdas que la sangre de arcangel paraliza a los de mi especie y nos mata lentamente, no sabes que hacer, pero te das cuenta de que tu te has convertido en alguien como yo .Mi sangre y tu sangre jamas pueden ser mezcladas ya provoca la muerte de ambos individuos.
Miras al suelo y ves una inscripcion:
"12/12/12 Hay antidoto. No eres al primero al que se lo hago.Te vere en el infierno."
Te alarmas e intentas correr, tarde, ya a empezado ha hacer efecto, caes al suelo repentinamente, pierdes la conciencia y un par de minutos despues mueres :(. Algo me conmovio, esta vez no habia sido igual, yo senti algo.
Triste historia la tuya. Jamas me olvidaras. Y yo a ti tampoco. TEAMO♥♫
El amor ese sentimiento que te hace entender la letra de las canciones :)

Att: Helen Peinado©